Tus ojos cobalto recogen con templaza las idas y venidas de tus hijos.

Sabedor de secretos que el silvante trae en sueños enamorados.

Inmovil páter de la noche.

Me llamastes como llamas a la mar

Fui a tu lado,bajo un cielo protector, acariciando esperanza , esgrimiendo obstaculos, persiguiendo deseos.

Me acogistes en suave terciopelo. Me poseiste en eterna luz nocturna, imposible de escapar.