Estaba ya de los nervios con el bloqueo de la dichosa coctelera.
Me ha encontrado este cuento a mi , del que pongo un trozo.
Me ha hecho mucha gracia, porque en -el rápido- me reflejo.

........su oido era igual de lento.Si su madre quería darle los buenos dias lo tenía que hacer la víspera para que él lo oyera a tiempo.
¿A quién le gustaría vivir con una persona así?
A mí, por lo menos,no.
¿qué podríamos hacer juntos?
antes de que él me diera un beso de despedida, yo ya habría vuelto del viaje.Pero entonces, a pesar de todo, yo, me dispondría a darle un beso de bienvenida, de modo que nuestros besos, el final de su beso de despedida y mi beso de bienvenida,coincidirían.
Y luego, justo cuando él llegara a senitr mi beso, yo me volvería a despedir.(Jurg Schubiger)