El cuento es del libro <Mitos y leyendas e los Sioux> de Mariel L.
McLaughlin .

La nación Conejo estaba muy abatida porque todas las demás naciones la superaban.Eran obedientes y obedecían todas las órdenes de su jefe al pie de la letra.Una de la órdenes del mismo era que al acercarse cualquiera de las otas naciones siguieran el ejemplo del jefe y corrieran a esconderse en las rocas y en las madrigueras y no salieran hasta que los forasteros se alejaran.
Y así lo hacían siempe. Hasta el canto de un pequeño grillo les hacía correr a esconderse en las madrigueras.
Un día, celebraron una gran asamblea y, después de conversar sobre todo durante un tiempo, dejaron que decidiera su hombre sagrado. Y el hombre se levantó y dijo:
-Amigos mios, de nada servimos nosotros en este mundo.No hay una sola nación en la tierra que nos tema y somos tan tímidos que no sabemos defendernos, así que lo mejor que podemos hacer es librar a la tierra de nuestra naión; iremos todos al gran lago y nos ahogaremos.
Así quedó decidido; así que fueron al lago y cuando ya estaban a punto de saltar. oyeron un chapoteo en el agua.Miraron y vieron un montón de ranas que saltaban al lago.
-No nos ahogaremos-dijo el hombre sagrado-, hemos encontrado una nación que nos teme.Es la nación Rana.
De no haber sido por las ranas hoy no habría conejos, porque toda la nación se habría ahogado y la raza de los conejos se habría extinguido. !!! a descansaaaar!!!